Reflexión 27 Febrero Cuaresma

Jueves, 27 de febrero

Deuteronomio 30: 15-20

Elige la vida, entonces, para que tú y tus descendientes puedan vivir. (Deuteronomio 30:19)

¿Quieres que la Cuaresma sea fructífera este año? Intenta pensar en ello como un viaje que estás haciendo con los discípulos mientras Jesús se prepara para su pasión, muerte y resurrección. Escucharás a Jesús predicar y contar parábolas; lo verás sanar y alimentar al necesitado. ¿Cómo vas a responder? Cada día, cada paso del viaje te da otra oportunidad de elegir seguirlo.

Seguir al Señor requiere elegir. Cada lectura de hoy lo dice. Moisés da su discurso de despedida a los israelitas, y su punto principal es que si quieren recibir la vida de Dios, tienen que elegir seguir y obedecer a Dios (Deuteronomio 30: 15-20). Jesús predice su pasión y les da a los discípulos una lista de cosas que deben elegir: negarse a sí mismos, tomar sus cruces diariamente y seguirlo (Lucas 9:23). Incluso el salmo de hoy describe a las personas bendecidas que siguen al Señor: eligen no seguir el consejo de los impíos; ellos se deleitan en la ley de Dios. Como resultado, son como un árbol bien regado y fructífero (Salmo 1: 1-3).

Lo mismo es cierto para nosotros: elegir seguir a Dios nos da vida. Así que pase un poco más de tiempo en oración o leyendo las Escrituras. Asista al Vía Crucis de su parroquia. Da a los pobres, ya sea que hables con el hombre sin hogar en la esquina de la calle o pases una tarde preparando comidas en un refugio. Lave los platos sucios de su familia o recójalos después de sus seres queridos con una sonrisa.

Esto puede sonar como una lista de tareas espirituales. Pero es más que eso. A medida que se toma más tiempo para orar, puede notar una sensación de alegría que brota en usted, incluso en dificultades. Al extender la mano para dar a los necesitados, puede tener una idea más clara del amor de Jesús por los pobres. Cuando elige servir a su familia, incluso cuando está agravado, puede descubrir una nueva sensación de paz. Cada decisión de seguir a Jesús nutre tu alma como un río que riega un árbol (Salmo 1: 3).

Entonces confíe en la gracia de Dios y dígale sí. A medida que viaje con Jesús a través de la Cuaresma, comenzará a parecerse más a él en sus pensamientos, palabras y acciones. ¡Eso es lo que Cristo hace en ti!

“Señor, ayúdame a elegir caminar contigo hoy”.
– Salmo 1: 1-4, 6 Lucas 9: 22-25

 

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