Asombrarse por la vida – Meditación

Maravillarse, asombrarse, admirarse…

Pero lo que nunca, nunca cambiará es la maravilla, la maravilla indescriptible para mí de ver la Tierra tendida en el espacio como en el hueco de la mano de Dios.

—Zenna Henderson

El asombro es un sentimiento que es raro en nuestras vidas ajetreadas y ocupadas. Asombro significa detenerse y darse cuenta. El asombro es, al menos momentáneamente, permitirnos recordar y experimentar la inmensidad del universo o el diseño maravillosamente intrincado en el pétalo de una pequeña flor. Pensemos en algo pequeño, que tal una intrigante y pequeña lupa, de unos tres centímetros cuadrados, que puede mostrar claramente, a la distancia correcta, las venas más pequeñas en un hoja, el detalle en la parte posterior de un error o el centro de una flor diminuta. Este pequeño dispositivo abre todo un universo a nuestra conciencia. Lo que realmente hace ese pequeño artefacto es un regalo para el asombro.

La VIDA sin asombro es como la comida sin hierbas ni especias. Solo tengo que mirar a mi alrededor para recordar la sensación de asombro.

Más bien, como dice la Escritura, anunciamos: lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman. 1 Corintios 2, 9

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s