AUTENTICIDAD DE LA PALABRA

AUTENTICIDAD DE LA PALABRA*

Fr. Luis Alberto Luna Tobar ocd. Arzobispo de Cuenca 1

Agradezco a la Providencia el encuentro que ella concertó entre mi avidez lectora y la misión escritora del P. Julio María Matovelle; le agradezco con nuevos cargos de devoción y compromiso pastoral, porque en la misión de Obispo de la Patria chica de Matovelle, cada paso que di constituyó asomo exigente a la historia que permanentemente da testimonio de uno de sus hijos más eximios; eximio por la validez de su inteligencia, por la nobleza de su corazón comprometido, por la entereza indomable de sus luchas y por esa sagrada intuición con la que llegaba lo mismo al mejor discernimiento de lo divino corno a la más serena reflexión de lo humano.

No hay orden, entre todas las materias que constituyeron argumento del discurso escrito del fundador de los Misioneros Oblatos, en lo que él no demuestre una preparación en profundidades eclesiásticas, como una apertura a todas las realidades del mundo en el que la Iglesia peregrinó. La época de la formación de este varón apologeta y la inmediata de su acción pastoral, coincidió con la edad de la conformación política más seria y auténtica de los ecuatorianos. Heredó Matovelle el puesto ocupado por Solano y se comprometió doctrinariamente con el pensamiento y las actitudes de los hombres que acompañaron al gran obispo Esteves de Toral, sobre todo Federico González Suárez, Antonio Borrero y Cortázar, Benigno Malo… Matovelle asumió su celo intelectual y su pasión política y los consagró en la actitud pública parlamentaria.

Las épocas de Matovelle, su encarnación en tiempos del progresismo de estirpe morlaca, sus roces con el conservadorismo de herencia garciana y con el liberalismo de extracto logrado por Peralta y sus discípulos, le exigió templar aceros y vibrar indomable en su pensamiento y en sus proclamaciones parlamentarias y fugaces ocupaciones de administración pública. En ese instante nadie discutía la presencia, política eclesiástica. Más bien, era requerida por áulicos y enemigos. No podemos hallar en el discurso parlamentario de Matovelle, especialmente en la Asamblea de 1884, un solo término que desdore el pensamiento nítido y la actitud noble.

Por desgracia no se preocuparon los admiradores y fieles seguidores en analizar el pensamiento político de Matovelle y especialmente el parlamentario. Se dejó correr tiempo sobre esa claridad, profundidad y valentía y solo quedó para la historia el recuento intrascendente de su presencia en tal o cual asamblea o período legislativo, sin entrar en los valores defendidos y en los logros conseguidos e impuestos.

Después de muchos años y cuando por obra de la constante histórica que tiende a repetirse en parecidas luchas y en luchadores que recuerdan antiguos forjadores del derecho político, los hijos del Padre Fundador, los seguidores del Maestro y los lectores que cultivan lógica admiración han apelado a la figura y doctrina de Matovelle, especialmente a la parlamentaria, para reafirmar cívicamente el poder político de la doctrina social de la Iglesia y el deber social de intervenir en la lucha política de parte de los servidores de esa Iglesia que busca la paz, el orden y la justicia universal.

Merece especial felicitación el autor de este trabajo «JOSE JULIO MARIA MATOVELLE, EL PARLAMENTARIO», Licenciado Edison Ramiro Miño. Su visión social y el ensamble de ella, en lo político, tratados y presentados con habilidad lógica y con un empeño de fidelidad doctrinal, nos permiten augurar en él un valor en rica potencia, un historiador en agraz, de los que han de hacer con validez la necesitada historia de la Iglesia ecuatoriana. La coordinación de la Lic. Aída Paz, la ayuda investigadora del Dr. Washington Paz G. y la revisión del Lic. Iván Miño A. completan adecuadamente el trabajo original.

Para ellos, para la Comunidad de Misioneros Oblatos, la más sincera felicitación y para la Iglesia del Ecuador, especialmente para la que peregrina en Cuenca una cálida expresión de gozo, por el honor que se hace a la luz que un día iluminó desde Cuenca a todo el Ecuador: Julio María Matovelle.


Cuenca, 12 de marzo de 1997

*Prólogo al Libro «El Parlamentario» de autoría del Licenciado Edison Ramiro Miño. Dentro del cumplimiento de los objetivos de la comunidad de Padres Oblatos, de dar a conocer el pensamiento de su fundador, el reverendo Padre Julio María Matovelle.

1 Nosotros replicamos aquí este prólogo, por considerar que como cuencanos, también es nuestro deber dar a conocer el pensamiento de Padre Matovelle, esperamos que los interesados puedan investigar más sobre este preclaro intelectual cuencano.

Portada del Libro que corresponde a la edición de Serie Matovelle de los Padres Oblatos

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