San José María Robles

ANIVERSARIO DEL MARTIRIO DE SAN JOSÉ MARÍA ROBLES HURTADO, SACERDOTE MEXICANO, MÍSTICO, POETA Y FUNDADOR (26 de junio de 1927).

Nació el 3 de mayo de 1888, fiesta de la Santa Cruz, en Mascota, Jalisco. Fue un sacerdote lleno de celo por las almas, de alta experiencia mística, fruto de su apasionada devoción por el Sagrado Corazón de Jesús y fiel seguidor del caminito de infancia espiritual de santa Teresa de Lisieux. Fundador de la Congregación de Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado.

En la madrugada del 25 de junio de 1927, cuando se disponía a celebrar la Misa, fue aprehendido por un nutrido contingente de soldados y se les ordenó que procedieran con todo rigor en contra del cura «rebelde».

En cuanto los vecinos se enteraron del arresto de su párroco, agotaron las instancias legales para garantizarle la vida, pero no tuvieron resultados. Por la noche, algunas damas intentaron hablar con él, pero tan sólo consiguieron que uno de los vigilantes les entregara el Breviario del Párroco, donde descubrieron este texto suyo, anticipo de su martirio:

“Quiero amar tu corazón
Jesús mío, con delirio;
quiero amarte con pasión,
quiero amarte hasta el Martirio…
con el alma te bendigo
Mi Sagrado Corazón;
dime: ¿Se llega el instante
de feliz y eterna unión?.
tiéndeme, Jesús, los brazos,
pues tu «pequeñito» soy;
de ellos, al seguro amparo,
a donde lo ordenes, voy…
al amparo de mi Madre
y de su cuenta corriendo
yo, su «pequeño» del alma
vuelvo a sus brazos sonriendo.
Un Padre, espera a sus hijos,
a todos, allá en el Cielo.”


La justicia federal le concedió un amparo dentro de la jurisdicción de Tecolotlán, por lo que se decidió quitarle la vida en los linderos de la municipalidad vecina, y durante la media noche, atado de manos, fue obligado a recorrer el camino de la sierra. Cuando llegaron a las inmediaciones del poblado de Quila y los agraristas se disponían a ejecutarlo, el Padre Robles pidió unos minutos y arrodillado hizo una última oración; al incorporarse bendijo su parroquia y en voz alta perdonó y bendijo a sus verdugos. A fin de evitar que se mancharan las manos con su muerte, él mismo tomó la soga, la bendijo, la besó y se la echó al cuello. El cadáver fue abandonado al pie del árbol y sepultado por empleados de una carbonera, quienes no identificaron al párroco.

El 26 de junio de 1932, con autorización del que fuera su condiscípulo en el Seminario, el entonces Obispo Auxiliar de Guadalajara, Don José Garibi Rivera, los restos del mártir pasaron de Quila al Templo Expiatorio de Guadalajara. Actualmente las reliquias de este apóstol del Sagrado Corazón de Jesús se veneran en el noviciado de las Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado en la ciudad de Guadalajara.

^^^

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s